miércoles, 30 de marzo de 2016

José María Pallaoro, La batería de mis audífonos



     Un placer el viaje en tren de City Bell a La Plata, de La Plata a Quilmes. Los coches son hermosos (quizás tanto a aquellos antiguos vagones que recordaba mi abuelo José María), tienen baños y comedor, los comensales juegan a las cartas, charlan, miran el paisaje, se divierten. El viaje es corto, es verdad, es que son veloces, claro, y necesarios al dinamismo de nuestras vidas actuales. Da placer viajar en nuestros trenes. Ojalá sepamos cuidarlos. Los citibelenses no hablan de otra cosa, al comienzo se quejaban, denunciaban el curro, el no cuidado de la vieja estación, el desastroso bajo nivel, que por suerte hace muy poco inauguró nuestra señora gobernadora. Los citibelenses están eufóricos y solo hablan de nuestro tren. Eso me cuentan todos, cuando puedo escucharlos, cuando se apiadan de mí y me compran la batería de mis audífonos. 


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lunes, 15 de febrero de 2016

Acerca de El flautista de City Bell


Semanario Norte diario El Día

Viernes 5 de febrero de 2016



viernes, 13 de noviembre de 2015

Lalo Painceira, La calle Nirvana de City Bell



NUESTRO PEQUEÑO BIG SUR


“(…) tuvimos nuestro “pequeño Big Sur”: la calle Nirvana de City Bell, que bordea el arroyo Rodríguez, sobre todo las cinco primeras cuadras desde el camino General Belgrano hacia Gorina en la que se levantaban, en aquél momento, sólo dos o tres viviendas. El resto parecía naturaleza virgen. En la mano izquierda y con ingreso desde el camino Belgrano, con un inmenso parque, se levantaba la oriental mansión que perteneció al ex gobernador Rodolfo Moreno, que había sido embajador en Japón. Por eso, a los cien metros de recorrer Nirvana sorprendía sobre el arroyo, un embarcadero y una glorieta al más puro estilo nipón y no lejos, faroles y ornamentos de jardín típicamente orientales. Una escenografía. En la mano derecha de Nirvana, cubierta por una espesa arboleda, como si hubiera buscado esconderse del mundo y del ruido, Jorge Mieri había levantado su propia casa en madera. Mieri, pintor impregnado de un misticismo auténtico, cultor del silencio, solía aconsejarnos y estaba interesado por nuestros trabajos y postulados. A los pocos metros, al poco tiempo levantó su casa César Paternosto con un provocador y revolucionario diseño de Vicente Krause, muy relacionado a nuestra estética. Años más tarde se sumó la casa de Alejandro Puente. Desde ese momento el lugar fue bautizado como “el barrio de los pintores”. Hoy la calle Nirvana está tan irreconocible como la calle 51 y como la misma ciudad que nos cobijó en los ‘60. Ese Nirvana enclavado en el verde y el silencio, fue invadido por viviendas convencionales y hasta ostentosas que alojan a la pequeña burguesía platense (…)”



Lalo Painceira, “El blues de la calle 51” Ediciones EPC, 2013.
Foto: Lalo Painceira y José María Pallaoro, City Bell, 27 de septiembre de 2014.

sábado, 13 de junio de 2015

Guillermo Pilía, El niño que apuntaba a escritor


EL VIAJE SENTIMENTAL

     En reunión de familia, el niño escucha hablar de Europa. Han vuelto de un largo viaje unos parientes lejanos, se pasan fotos, se despliegan periódicos. Madrid tintinea en su oído como moneda en la taza de un ciego, como organillo de Galdós. Sopla viento en el Sena, en Nôtre Dame no está Esmeralda. Tras los palacios italianos, hay un cielo como un paño de bandera —celeste y tenso— que lo llena de melancolía. En la reunión se come, se bebe, se ríe. El niño sueña con ese mundo que aprendió a amar en los libros. Mañana crecerá, y el recuerdo de ese instante irá con él por siempre: oscuro como el agua veneciana o luminoso como la arena de Las Ventas. Nadie sabrá nunca que esa noche casual alimentará por años sus fantasías; que su imaginación repondrá lo que entonces no se dijo; que en los viajes del cuerpo —que tendrá ocasión de hacer— buscará, sin conseguirlo, el mismo cielo, la misma brisa, la misma luz; que tratará en vano de revivir —en los viajes del alma— esa soleada tristeza: la del niño que apuntaba a escritor.



Guillermo Pilía (La Plata, 1958).
Foto: Guillermo Pilía y José María Pallaoro. Mar del Plata, 12 de noviembre de 2008.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Roberto Themis Speroni, Soneto a Paula



SONETO A PAULA

   Para que alguna vez cuando yo muera
digas: "El cazador, el silencioso..."
te he de explicar por qué no maté al oso
cuando tu voz ansiosa lo exigiera.

   Primero, yo no mato en primavera;
segundo, en el invierno duerme el oso;
tercero, en el verano es tan gracioso
que no puedo matarlo aunque quisiera.

   Por eso Paula, quiero que te acuerdes
de un viejo cazador con ojos verdes
que dejó su fusil y su cuchillo

para contarte una pequeña historia
sin oso, sin angustia, sin memoria,
un cuento, nada más, claro y sencillo.




Roberto Themis Speroni (La Plata, 1922 – City Bell, 1967).
Foto: José María Pallaoro, “Sauce roto”, 2012. 

viernes, 22 de mayo de 2015

Roberto Themis Speroni, Soneto a la paloma que maté de niño



SONETO A LA PALOMA QUE MATÉ DE NIÑO


Todavía conservo entre las manos
el pequeño temblor de tu agonía,
y tu cuerpo de luz, donde cabía
la forma de los aires provincianos.

Herido ante un aliento de manzanos
cayó tu corazón, y el mediodía
se quebró en tu garganta y en la mía
con dolores opuestos y lejanos.

Dejé tu muerte azul bajo un ciruelo.
El verano cruzaba por el cielo,
jinete de un delgado escalofrío.

La infancia se me fue con el asombro,
por eso, cuando en pájaros te nombro,
tu corazón regresa con el mío.


Roberto Themis Speroni (La Plata, 1922 – City Bell, 1967).

Foto: José María Pallaoro, “Taller”.

viernes, 24 de abril de 2015

José María Pallaoro, Entre sábanas inmaculadas


UN TIPO ORIENTADO

          Esto fue por el año 1943 más o menos. Y todavía me pregunto cómo pude abrir esa puerta y en cómo perdí el sentido de la orientación. Yo que siempre fui un tipo orientado. Iba a visitar a Exaltación, un sábado, y el domingo tenía que ir al cuartel en Campo de Mayo. Así era la cosa, un amigo, compañero del Colegio San José de Rosario, del que seguramente habrán oído hablar, un tal Pagura; resulta que el susodicho trabajaba en una fábrica de muebles llamada Cavarossi, así nomás, con doble ese. Pagura vivía en pleno centro con otro muchacho, yo no llegué a ir a esa pensión porque trabajaba. Venía por la Nueve de Julio y ahí en Avenida de Mayo me cambiaba en lo de Pagura, y venía a City Bell. Esto era el sábado; al día siguiente, volvía; en ese tiempo estaba el Expreso Buenos Aires. Yo me cambio y Pagura me da la llave para que pudiera entrar. Voy a City Bell, hice todo lo que tenía que hacer, vuelvo, bajé, agarré la llave que me dio Pagura, y trato de abrir la puerta, y no abre. Una y otra vez intento, y la llave entra mal, no gira. Media hora intentando abrir y pensando de este amigo mío, Pagura, pienso de Pagura, este turro vaya a saber qué llave me dio. Media hora queriendo abrir, y pensando, y puteando por lo bajo. En una de esas llega un señor con la llave correcta, y abre. Subo al segundo piso y lo primero que veo al abrir la puerta, porque la puerta la abrí, veo, no sé… Salgo disparado, bajo, y me pongo a reflexionar en la entrada del edificio, para sacarme el tema de encima ¿viste?, y llego a la conclusión de que me equivoqué de entrada. Miré mejor y me ubiqué; abro la puerta, subo, vuelvo a abrir, y veo a Pagura que está durmiendo, ahora sí, entre sábanas inmaculadas.


En “El flautista de City Bell”, 2015.

lunes, 23 de febrero de 2015

José María Pallaoro, El tronar de las campanas

EL TRONAR DE LAS CAMPANAS


     El Loco no se parece a un loco, es lo más semejante a un ser normal, de esos que se levantan temprano a la mañana, ceban unos mates a la patrona, y luego de besarlas en la mejilla, salen al trabajo sin otra preocupación que la de cumplir con la familia. En verdad, el Loco, a simple vista, distaba lejos de serlo, y nunca rompía las pelotas; vaya a saber el por qué del apodo. Más allá de esto, el Loco estaba soberbiamente loco, nadie lo percibía, pero nadie.

     Aclaro, no tengo enemistad personal hacia este tipo, aunque la verdad nunca tragué su omnipotencia. No, no vayan a pensar en envidia o celos, no, nada de eso, digamos que había en él algo molesto, como afeminado, como poco hombre. Llegaba al Campanario a la misma hora, una molestia inmensa esa espera. Acomodaba en el taburete su humanidad, apoyaba el brazo izquierdo en la barra y pedía lo de siempre.

     Lo de siempre, decía.

     Le gustaban demasiado las historietas, de ahí el modismo de galán dibujado. Las chicas, ansiosas, sentían una atracción no disimulada. Él, después del segundo vaso, las miraba, una por una las miraba, hasta que sus ojos de fuego se detenían en alguna de ellas, siempre distintas, bellas, jóvenes. La señorita caminaba como por una pasarela y se acurrucaba a su lado. Tomaban otra copa, reían, y, echando chispas, sus sombras desaparecían en uno de los agujeros del fondo.

     Un día el Loco dejó de aparecer. Las malas lenguas de barrio Güemes contaron que un vecino lo ubicó, ya tirado, en una zanja, a pocas cuadras del Campanario, con los huevos en la boca. 

sábado, 14 de febrero de 2015

Ana Cecilia Prenz Kopušar presentó Cruzando el río en bicicleta en Villa Elisa



“Cruzando el río en bicicleta” es una novela de prosa ágil, contagiosa, donde Ana Cecilia Prenz Kopušar cuenta su avatar existencial, que abarcan desde su infancia hasta sus años adultos. Son vivencias experimentadas en tres países y tres lenguas diferentes, con sus encuentros y desencuentros con cada nuevo lugar, sus alegrías y tristezas, su nostalgia por lo que ha dejado atrás y su amor por los nuevos espacios, todo ello sin inútiles retóricas y con una envidiable sencillez narrativa. Aquí las presencias familiares, con sus tragedias y comedias, las dificultades del exilio (sus padres son argentinos, escritores y profesores universitarios), la iniciación en cada nueva lengua y muchas otras circunstancias, que el lector irá conociendo, convergen en una escritura que desnuda la profundidad de cada instante vivido. A través de las vicisitudes narradas, el lector descubrirá que se trata de una novela de formación en la cual la protagonista cuenta la forja de su carácter y de su personalidad. Argentina, la ex Yugoslavia e Italia constituyen los referentes geográficos de esta novela bella y emotiva, en la que se transparenta una realidad que parece hablar por sí sola de la compleja identidad de la narradora. Por otra parte, las vivencias personales van más allá y se hacen trascendentes para convertirse en símbolo y retrato de una época. Las verdaderas historias se cuentan por si mismas, dijo Francis Scott Fitzgerald. Es decir, son transparentes y, por lo tanto, la maestría de un autor consiste en llevarlas al papel con sencillez, no pervertirlas con vanos juegos literarios. Prenz Kopušar asume con delicadeza este deber y, con ello, salva ese antiguo dicho que reza: contar ha sido el placer de los dioses y una gran ambición humana.

Ana Cecilia Prenz Kopušar y José María Pallaoro en Libros Villa Elisa

lunes, 2 de febrero de 2015

Ana Cecilia Prenz Kopušar, presenta su primera novela en Villa Elisa y City Bell

La escritora y traductora argentina nacida en Serbia, Ana Cecilia Prenz Kopušar, presenta su primera novela en Villa Elisa y City Bell: 












El viernes 13 de febrero a las 19 hs., en la librería de Villa Elisa ubicada en calle 42 entre 5 y 6, se presenta la novela “Cruzando el río en bicicleta” de la escritora y traductora argentina nacida en Serbia, Ana Cecilia Prenz Kopušar. El libro acaba de ser publicado por el sello editorial de City Bell Libros de la talita dorada, dirigido por el escritor citibellense José María Pallaoro. El sábado 14 a las 18:30 hs., la escritora leerá fragmentos de su obra en el Espacio Cultural La Poesía de City Bell. Para este último encuentro, solicitar información al teléfono 15 613 4626. 

lunes, 29 de diciembre de 2014

Mariano García Izquierdo, Todos los amores



PREMIO CONSUELO
 
Todos los amores son
este solo amor.
Va y viene el amor.
Cambia de rostro
de caderas, de ritmo.
Somos uno solo
y cuando uno desaparece
para uno
desaparecen todos.

Mariano García Izquierdo (La Plata, 1935 – City Bell, 2006).

Foto: José María Pallaoro 

lunes, 15 de diciembre de 2014

José María Pallaoro, Lectura en Espacio Cultural Oliverio Girondo


Lectura en El ANTIDOMINGO, Espacio Cultural Oliverio Girondo, Villa Crespo, Buenos Aires, el sábado 29 de noviembre de 2014. 

Textos de “Son dos los que danzan”.


Dos textos de “Setenta y 4”.


viernes, 7 de noviembre de 2014

Norberto Silvetti Paz, Lo primero es el viento


CANTO


Lo primero es el viento,
que recoge el suspiro de tu boca,
y lo lleva – profético –
por sobre los desiertos del aire, hasta los muros
donde la eternidad es una hiedra
que pende hacia el azul, y donde el día
florece a lo alto entre la antigua nieve,
y va la vida en calma
como por su jardín que el sol envuelve
de silencioso fuego.

Y luego el canto, el frágil
señor de cuanto dice
por ti la tierra, el cielo, y el infierno,
cuando te aprieta, último, solidario
el frío anillo de la muerte
clavado en ti como la misma vida:
oculto y tenso
señor de cuanto miras, es el canto;
señor de cuanto dices es el viento
que repite tu nombre y te propaga
como un ídolo extraño
que golpea tu frente, y lanza el eco
de tu nombre al olvido.



En: “Naranjos de fascinante música: poesía contemporánea de amor en La Plata”, Libros de la talita dorada, 2003.

Norberto Silvetti Paz (Tucumán 6 de junio de 1921 – La Plata, 3 de febrero de 2005). Vivió en City Bell. Traductor, poeta. 

miércoles, 29 de octubre de 2014

I FERIA DEL LIBRO CITY BELL 31 de octubre y 1 de noviembre



I FERIA DEL LIBRO CITY BELL 31 de octubre y 1 de noviembre 
Programación 
El 1 de noviembre a las 10 hs. "Son dos los que danzan"

viernes, 3 de octubre de 2014

Horacio Núñez West, Nada nos pertenece, todo gira


POEMA SOMBRÍO

Nada nos pertenece, todo gira
indefinidamente en el vacío,
se desgasta, se evade. Ni la tierra,
ni el cuerpo, ni los rostros
que llegamos a amar, nos pertenecen.
Sólo la imagen, sólo la memoria,
la forma inmaterial de las conquistas
y acaso sentimientos, soledades
que van creciendo dentro de nosotros
y nos tornan más leves, más ajenos,
cada vez al combate en que vivimos.

Sin embargo, libramos nuestra lucha
con la tenacidad de un don sagrado.
Ocupamos lugares en la tierra,
ámbitos donde el alma se difunde
para vencer la soledad. Buscamos
corazones adictos, cierto espacio
donde sentir que crecen las raíces
de la palabra siempre.
Hasta que alguna vez nos detenemos
para mirar en torno y advertimos
los lugares vacíos y el derrumbe
de aquello que construimos. Sólo entonces
se desprenden durísimas verdades;
ya no palabras sino ideas claras,
como revelaciones dolorosas
que nos gastan el alma. En el silencio
de las voces calladas, en el bosque
de figuras destruidas, se levanta
una sola deidad. Y comenzamos
a descifrar su imagen en penumbra.

Un llamado ancestral, una voz única
nos llega desde lejos. Las raíces
se ponen a temblar en lo profundo.
Y sentimos entonces que la vida
es un caer constante hacia la muerte,
un infinito adiós.


HNW (1919-2012).-

De: "Pausa ante el mundo", 1959. En: “Canto a la Provincia de Buenos Aires”. 

martes, 30 de septiembre de 2014

Jorge Falcone, Ella llevaba una bandada de pájaros


NO ME CONVENCERÁ LA VIDA 
DE QUE NO HAY UN BUEN AMOR


Ella llevaba consigo una bandada de pájaros.
Yo estoy dispuesto a abrirles la jaula.


A Claudia


Jorge Falcone (La Plata, 22 de noviembre de 1953).-

Foto: María Claudia Falcone, fiesta de culminación de la escuela primaria. 

viernes, 19 de septiembre de 2014

Mariano García Izquierdo, mucho más que eso


ORDEN DEL DÍA

En el borde de la luz
un zorzal apaga con su canto
el amargo vacío de la noche.
Desde el teléfono
tu voz hará
mucho más que eso.



Mariano García Izquierdo (La Plata, 1935 – City Bell, 2006).

Foto: José María Pallaoro.-

jueves, 4 de septiembre de 2014

Olga Edih Romero, pájaros colgados de un hilo



Cuatro pájaros colgados de un hilo,
la ropa sin planchar,
el ruido de las cañas que golpean la noche,
la luna que no está,
el cielo herido que derrama su sangre transparente,
el rugido de un motor veloz que se diluye,
el tic tac del corazón de un despertador,
la gata que se inquieta sobre la estufa.

Y yo aquí,
aquí en la espera del día,
deshaciendo palabras con las manos.





Foto. José María Pallaoro, "Entrar a casa".

jueves, 17 de julio de 2014

Mariana Finochietto, la mujer que me mira en los espejos


LA MUJER QUE ME MIRA…


La mujer que me mira en los espejos
poco sabe de mí. Todo lo ignora.
Es una niña triste que demora
el sonido del viento en ecos viejos.

Sombras de un ser que fui, vagos reflejos
vencidos por el peso del ahora:
fantasma de una sed devastadora
que habita en mi interior, lejos, tan lejos…

¿Qué será de mi amor si regresara?
¿Qué será de mi vida si quebrara
con sus manos de adiós lo que he vivido?

Porque poco importa lo que nombre,
porque vive sin dios, sin fe, sin hombre.
Ella es toda mujer para el olvido.



Mariana Finochietto (General Belgrano, 24 de enero de 1971). 
Vive en City Bell. Poeta. 

domingo, 22 de junio de 2014

Olga Edith Romero, la escalera de los lunes


LA ESCALERA DE LOS LUNES

Subir lentamente la escalera,
como antes,
pero sin la alegría de los lunes,
con el corazón apretado,
sin saber el por qué de la vuelta.

Una escalera donde la araña tejió su vida
y también la nuestra.
Donde el cielorraso dejó su lluvia blanca
para recordar que no había habitantes.
Y la alfombra se cubrió del polvo de los años.

Entrar a la casa,
donde las caras extrañas atrapan a brazadas
para arrojar en cajas,
esos libros amados, mimados en cada página,
con marcas, con señales, con su letra
y los pequeños pájaros que adornan las poesías.

Qué saben ellos de ese amor en las frases.

Y todos los adornos, las pinturas, los premios,
las tazas en que ya no tomaremos el té,
los cuadros familiares,
en la espera que alguien se apiade de su nada.

Hasta la cocina exhibe devastada
sus pobres utensilios.

Pero lo que más duele son los vestidos,
que no tienen ni tuvieron a su dueña
en los últimos días.

En memoria de Ana Emilia Lahitte

Foto: Casa, pertenencias de AEL, en venta desde el día de ayer.













LA ESCALERA DE LOS LUNES


miércoles, 7 de mayo de 2014

José María Pallaoro, Mi abuelo perdió una pierna


JOSÉ MARÍA


Mi abuelo perdió una pierna. Luego, la otra. En honor a él llevo su nombre. En honor a él camino por este pueblo que lo cobijó como si fuese el suyo. Algunos piensan que soy sus piernas; otros, imaginan una silla de ruedas en el rincón más oscuro de mi habitación. 





(c) Foto: José María Cruz. 
(c) José María Pallaoro.

miércoles, 30 de abril de 2014

Olga Edith Romero, City Bell en otoño


CITY BELL EN OTOÑO

City Bell en otoño se adornaba de rosas,
y los chicos jugábamos corriendo por la calle,
las veredas y las casas de todos,
trepados a los árboles como monos o pájaros.

Pisoteábamos hojas doradas y crujientes,
rodando sobre ellas para escucharlas,
corríamos gorriones tratando de atraparlos,
como si se pudiera.

Sumergidos en la zanjas con las botas de goma
hasta llenarlas de agua barrosa,
sacábamos morenitas en frascos de vidrio
que duraban muy poco.
Hacíamos pequeñas montañas de polvo- tierra fina
para después lloverla sobre nuestros amigos
que juraban vengarse.
La felicidad cabía en nuestras manos
y en una carcajada.

De tarde las vecinas salían a la puerta
a charlar y mirarnos con ojos de ternura
o a veces descontentas criticaban en voz alta
instando a nuestras madres a retarnos.
Hace ya tantos años que no quedan vestigios,
sólo fotos amarilleadas de tiempo
y una sonrisa escondida en hojas de menta,
que recuerda la calma de mi pueblo de niña.



© Olga edith Romero.

© Foto de portada: José María Pallaoro.

viernes, 27 de diciembre de 2013

José María Pallaoro, batallas


BATALLAS

crees haber vencido
pero en amor como
en odio no hay
vencedores todo
dolor se comparte
solitariamente




De: "Cielo breve –1982-1985-", plaqueta s/f. 
En: “Naranjos de fascinante  música. Poesía contemporánea de amor en La Plata”, 
Libros de la talita dorada, 2003. 

viernes, 6 de septiembre de 2013

José María Pallaoro, desnuda subes la escalera de madera


AL NATURAL


Desnuda subes
la escalera de madera

Cierro los ojos
para perpetuar
la suavidad de tus pasos

El vaivén de tus pechos

Dejar afuera
–aunque más no sea
por esta noche–
la ciudad y la tristeza

Decidida te acurrucarás
a mi lado
en un instante

En el instante preciso
en el que el cielo
se abrirá
a la fiesta de los cuerpos

Al amor de los dos


José María Pallaoro.
En: Son dos los que danzan, 2012.

Pintura de tapa de libro: Elena B. Núñez. “Lengua y Fuego”.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

José María Pallaoro, las alas del deseo


LAS ALAS DEL DESEO

Ella es un pájaro que de noche vuela a lugares desconocidos
Lleva entre sus alas el sabor de los que la amaron durante el día
Viaja sola por temor a que la soledad la abandone

Ella se entrega a los brazos que la oscuridad le proporciona
Esos brazos la abrigan de la posibilidad cierta de la muerte
La muerte siempre la descubre amparada por la noche

A veces se detiene a beber agua de los arroyos quietos
Y un nombre que se dibuja en la momentánea transparencia del mundo
le recuerda que no todo lo escrito podrá ser leído





José María Pallaoro.
En: Son dos los que danzan, 2012.
Pintura de tapa de libro: Elena B. Núñez. “Lengua y Fuego”.

Acrílico sobre cartón entelado, 0,35 cm. X 0,25 cm., 2009.

martes, 27 de agosto de 2013

Taller literario en City Bell, inicio septiembre de 2013


2013 Taller-Encuentro La Poesía de City Bell.
Lectura y Escritura Creativa: poesía y narrativa breve.

INICIA EN SEPTIEMBRE DE 2013

Coordina: José María Pallaoro
Cupos limitados.

Encuentro previo con el coordinador.

Informes:
Clic aquí

viernes, 21 de diciembre de 2012

I FESTIVAL DE POESÍA EN CITY BELL



I FESTIVAL DE POESÍA EN CITY BELL
Diciembre 2012

“el universo
es en un día solamente un día.”
Roberto Themis Speroni


El I FESTIVAL DE POESÍA EN CITY BELL se organiza en esta su primera edición dentro del festejo del 90 natalicio del poeta Roberto Themis Speroni. El festival se realizará, ese es el deseo, todos los años en City Bell, en el mes de septiembre, para acercarnos y reflexionar sobre las nuevas voces poéticas del partido de La Plata, convocando también a voces representativas del país, Latinoamérica y el mundo.


PROGRAMA DE ACTIVIDADES

SÁBADO 22 DE DICIEMBRE
20 HS. Presentación. Homenaje a Roberto Themis Speroni.

20:30 HS. MESA DE LECTURA


SÁBADO 29 DE DICIEMBRE
20 HS. Presentación. Homenaje a Pablo Odhe.

20:30 HS. MESA DE LECTURA


POETAS
y escritores participantes:
Néstor Mux, José María Pallaoro, Alejandra L. Parra, Carlos Aprea, Diego Vallejo, Emiliano Luna, Juan Octavio Prenz, Julián Axat, Mariano Dubín, Marina Moretti, Elvira Maison, Olga Edith Romero, Sasa Pavcek, Amor Perdía, Bernabé Malacalza, Susana Siveau, Julián Trovero, Margarita Torres, Paola Boccalari, Paula Martini, Silvana Babolin, Silvina Perugino, Lalo Painceira, Raúl Cadelli, Matías Fittipaldi…


Organiza: Taller de lectura y escritura creativa “Mundo despierto”.

Auspician: Libros de la talita dorada, Espacio Cultural La Poesía

Adhieren: Festival integrante de la Red Nuestra América de festivales de poesía.
Festival integrante del Movimiento Poético Mundial.

sábado, 7 de julio de 2012

Encuentro con Aurora Venturini


EL SILENCIO


Lo que voy a contar nunca lo conté. Pasaron ya veinte años de aquel suceso, durante los cuales acontecieron verdaderos prodigios científicos. Me animo ahora a escribir, apenas algo, sobre aquel episodio que me sucedió en la localidad de City Bell, esa ciudad cercana a La Plata.

Vivía yo entonces en una quinta. Dormía frente a un ventanal horizontal que me permitía ver un campo de vacas y caballos, bastante amplio. Pero no tanto. Las noches plenas de los campos urbanos, que eso era aquel predio vecino a la urbe, no significa campo profundo, son noches bulliciosas, con grillos chillones, perros inquietos, rumores y otros ruidos inclasificables. El silencio rural aquí no existe.

De pronto la llana llanura se platinó intensamente. Vi que algo descendía no desde una nave ni desde una intensa luz, no, desde una vibración inmaterializada. Reinó la paz silente más impresionante. Creció el silencio rural, casi con agresividad. No me es posible acertar cuánto duró la espectral maravilla. ¿Días? ¿Un segundo? Acaso me habré dormido y desperté cuando la empleada de servicio entró a mi habitación protestando porque opinaba que los cables de alta tensión caídos en el césped significaban peligro para los niños que levantaban cualquier cosa del suelo. Luego volvió desaforada. Las piletas de todas las quintas se habían vaciado, hasta el fondo. Después llegó el encargado de cortar el pasto, también desaforado. Quería saber quién había sido el mal nacido que le había quemado una buena parcela de achiras y rosales. Callé. Actitud extraordinaria de mi parte, que soy proclive al diálogo. Callé como respondiendo a órdenes que superaban mi costumbre de proclamar novedades. Una novedad que habría agregado un oropel a mi estatus de escritora en aquella ciudad. Me quedé callada. Lo que voy a contar, nunca lo conté.


Aurora Venturini nació en La Plata. 
Vivió muchos años en City Bell. 
Poeta y narradora.
Texto publicado originalmente en LAS 12, suplemento de Página/12.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Silvana Babolin y en el cielo


EL DESCENSO


Espacios lánguidos, minados
de dudas. En el descenso como escalones,
descansan uno a uno los ataúdes;
la danza levita, flotando
como cenizas en el aire.
El gris y el negro invaden
nuestros cuerpos desnudos.
Los pálidos rayos de sol atraviesan
mis huesos, apareados con tus huesos.
Una ráfaga de palabras susceptibles,
roncas, crueles, despojan de mis oídos
todo ámbito ordenado y perfecto.
La dualidad se apodera de mí;
la belleza huye
por senderos de infamia incandescente.

Y en el cielo,
apresado entre las sombras,
Él
sonríe.


Villa Elisa, noviembre 2011



Silvana Babolin nació en La Plata en 1962.
Ilustración: Jackson Pollock (Cody, Wyoming, Estados Unidos, 28 de enero de 1912 - Springs, Nueva Cork, 11 de agosto de 1956).